
Una pesadilla reincidente le recuerda a Stacey que Drea, su
compañera de cuarto y mejor amiga, está en grave peligro. Alguien quiere
asesinarla. Sus poderes de brujería y sus sueños son los únicos capaces de
cambiar este destino. La vida en el instituto y el amor que siente por el novio
de Drea no facilitan nada las cosas.
¿Cómo detienes a un asesino que se esconde tras tus sueños?
Cuatro lirios negros. Cuatro días.
El tiempo corre en tu contra.
Enciendo una gruesa
vela azul y la coloco en el plato de plata. La abuela encendía una igual todas
las noches antes de acostarse, pero hasta que cumplí doce años no le pregunté
por el color. Recuerdo que me miró con sus pesados ojos, como si las bolsas de
debajo fueran pequeñas hamacas suspendidas. Extinguió la llama con un
apagavelas y frunció el ceño ante mi pregunta. Pese a todo contestó,
ofreciéndome una respuesta que no ha dejado de intrigarme hasta hoy:
—Porque el azul es
para las pesadillas —explicó—. Para ahuyentarlas o acercarlas, dependiendo de
cómo se use."

Si dejamos un poco de lado esa parte más
"sobrenatural" es
un libro bastante realista. Nos muestra los intentos de Stacey por esclarecer
los sueños que tiene, en los que su amiga muere, para poder salvarla. La autora
sabe mantener muy bien el misterio durante todo el libro, haciéndonos dudar
entre varios personajes, desconfiando de todo el mundo y creando nuestras
propias teorías sobre quién se esconde detrás de esos mensajes y llamadas que
recibe Drea. En libros de este tipo (en los que vas dejando pistas falsas todo
el rato) hay que tener mucho cuidado porque puede que luego cuando se descubra
el pastel la cosa no cuadre, pero en este caso el final está muy bien, me he
creído quién ha sido y los motivos que da, además de haber atado muy bien todos
los cabos sueltos.
"Cuando salimos de
la cabina, todo el cuarto de baño está vacío. Menos lo que nos espera.
Está en el ancho del
lavabo. Se trata de una voluminosa caja rectangular envuelta en papel de color
rojo cereza con un lazo plateado. Viene acompañada de una carta colocada en la
parte superior con el nombre de Drea escrito con las mismas letras de milde
rojas que la nota de Chad.
Pero sus ojos ni
siquiera están fijos en el paquete. Están fijos en las palabras de color rosa
salmón que se extienden por el espejo. Alguien las ha escrito usando el lápiz
de labios que se ha llevado a los labios hace escasos minutos: TE ESTOY
VIGILANDO, DREA."

Por lo que he descubierto es la primera parte de la saga de
cuatro libros, aunque el final de este libro es bastante cerrado por lo que se
puede leer como autoconclusivo perfectamente ya que parece que cada libro de la
saga trata un "caso" diferente. De los siguientes en España solo está
publicado el segundo, Blanco para la magia, y no creo que se publiquen los
otros dos restantes ya que hace bastantes años desde la última
publicación. Una pena, la verdad.
En definitiva, Azul para las pesadillas es un libro que me
ha sorprendido para bien en todo lo relacionado con el tema de la
"magia" que practica la protagonista de esta novela. Es una historia
interesante, que atrapa y que está muy bien llevada haciendo que sospeches de
todo el mundo.
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